Uno de los monumentos más famosos de Corfú es el Monasterio de Palaiokastritsa. Fue construido en 1225, luego fue destruido por los genebrinos en 1403 y reconstruido en 1469, por lo que fue destruido otra vez por los turcos en 1537. No obstante, fue reconstruido otra vez en 1572 y sigue abierto hasta hoy en día. El monasterio es un polo de atracción para muchos turistas y lugareños, que vienen a pedir un deseo lanzando una moneda en el pozo de la entrada principal del monasterio.

Por qué merece la pena visitar el Monasterio de Palaiokastritsa

El monasterio recibe miles de visitantes de todo el mundo por su ubicación mágica, construido al borde de la montaña de Palaiokastritsa, lo que lo convirtie en uno de los mejores puntos de vista de la isla. Los visitantes siempre vuelven a ver esta visión idílica.

Cómo llegar

El monasterio está situado aproximadamente 25 kilómetros del centro de la ciudad. Puede ir allí reservando una excursiones organizadas, o por alquilando su propio vehículo. Sin embargo, si usted ya está en Palaiokastritsa, disfrutando de la playa, puede organizar su propia excursión, ya que está muy cerca del monasterio, o como diría un corfiota, “una cuesta arriba y has llegado”!

Qué hacer

Uno de los lugares que debes visitar es el Museo del monasterio, situado en la misma región a la izquierda de la entrada principal. Antes de irse, puede tomar algunas fotos del cañón veneciano, que siempre está ahí para supervisar el mar al norte junto con Agelokastro, el castillo para proteger la ciudad de sus enemigos. La vista de las rocas “Ortholithos”, “Skeloudi” y “Kolovri” también es impresionante . Pase a través del sendero que le llevará a la Cruz en la cumbre de la montaña, donde la vista compensará incluso el visitante más exigente.